Reforma-chalets

Las necesidades de nuestro cliente eran bien sencillas: un espacio amplio y bien iluminado donde desarrollar toda la vida de la vivienda, y en este caso también su trabajo; y otro espacio privado para su dormitorio y el baño. La iluminación debía ser indirecta, bañando paredes y techo, para evitar sombras que intercedan en sus pinturas.

Los espacios son diáfanos y están comunicados entre sí mediante cristaleras, para dar lugar a un salón-comedor-estudio continuo, en un ambiente que evoca el estilo bohemio de los lofts neoyorkinos. Para ello, jugamos con los elementos industriales como la estructura metálica, la climatización vista y varios tipos de morteros combinados con elementos nobles y muebles de diseño de los años 50 y 60, que añaden autenticidad y personalidad a la vivienda.